IGLESIA DE NUESTRA SEÑORA DE LA ASUNCIÓN, Laredo.

Esta iglesia exteriormente no tiene gran belleza, ya que no posee arbotantes y está cubierta por un pórtico y capilla posterior. Sin embargo su interior resulta espectacular por la magnificiencia de sus cuatro naves.

Parece seguro que se comenzó por la meridional con un proyecto de tres naves, pero cuando la nave sur estaba estaba concluida, se optó por convertir lo que iba a ser la nave gemela del norte, en otra de gran anchura que se transformó en el centro de la iglesia mucho más monumental. La nave meridional parece más vieja, pero no debió pasar mucho tiempo entre la construcción de ambas, todas dentro del siglo XIII.

Muchas capillas de la nave norte fueron añadidas en el siglo XVI y posiblemente el pórtico, en tanto que la sacristía, adosada a los ábsides centrales, es del siglo XVIII. La portada parece del siglo XIV.

Las dos naves centrales son las más altas, concluyendo en la cabecera por sendos ábsides poligonales. Casi todos los abovedamientos son de crucería de cuatro plementos, salvo algunos tramos que llevan seis.

La escultura de los capiteles es muy variada, con temas iconográficos en la nave más vieja y vegetales, animales y cabezas humanas en el resto.

 

En el interior de la iglesia hay que destacar el retablo de Belén, que es el que cubre el ábside de la segunda nave según se entra. Es una de las joyas de la escultura flamenca policromada que se conserva en España. Está incluido ahora en una armadura barroca con columnas churriguerescas; primitivamente, cuando aquí llegó importado de Flandes, debía ser un tríptico cuyo centro lo ocuparía la imagen de la Virgen de la Leche, y los laterales las escenas destacadas del a Anunciación, al a izquierda, y la Crucifixión, a la derecha. Estas tres principales esculturas estarían rodeadas de diez grupos más pequeños con temas de la vida de Cristo, la central y ocho cada una de las laterales, al modo y manera de los retablos pintados de Van der Weyden. Una alta predella llevaría los doce apóstoles, de los que ahora faltan tres. Este retablo de Belén trae el recuerdo del famoso milagro sucedido en Laredo, frente a otra más vieja imagen de la Virgen de Belén y que nos cuenta Alfonso X en sus cantigas de Santa María.

La nave de la Virgen de Belén se comunica, a través de una bella reja de 1522, con la Capilla de los Escalantes, renacentista, de planta rectangular y cúpula sobre pechinas.

En la Sacristía-Museo, a la que se llega a través de la capilla anterior, podemos ver la bella traza arquitectónica del siglo XVIII y los retrablos, piezas de talla, ropas litúrgicas y orfebrería variada, todo de la misma iglesia o de otras de la villa.

 


BIBLIOGRAFÍA: (autores varios) " Guía del Arte en Cantabria ". Diputación Regional de Cantabria, 1988. Santander

GARCÍA GUINEA Miguel Angel "Cantabria Guía Artística". Ediciones Estudio, 1988. Santander