Adam de la Halle ocupó un puesto singular entre los poetas provenzales en especial por su mentalidad y por su conducta. En las comedias no dudaba en mostrarse cual era; vecino del ambiente burgués de Arrás no vacilaba en satirizar algunos aspectos de aquella aristocracia convencional. La corte angevina encontró distracción y deleite en las agudas bellezas literarias de su obra Jeu de Robin et Marion (1283 - 1284). Esta comedia, al parecer, inició el género pastoril y, según ha podido comprobarse, adoptó melodías preexistentes en gran parte.



Adam de la Halle. Arrás, Biblioteca.

Fue notable la múltiple participación de Adam de la Halle al estilo de los troveros, al desarrollo de la polifonía y al del teatro lo mismo religioso que profano.