Estela funeraria de Francesco Landino, el "ciego de los órganos", hábil en la práctica de muchos monumentos.

Francesco Landino (1325-1397). La melodio de Landino posee una dulce melancolía sensual. Difunden una fascinación nueva y atractiva las volutas de un cantar florido, pero tranquilo, en su recogimiento, del cual se irradia una delicada armonía en consonancias. Sus madrigales son admirables.

Fue llamado el "ciego de los órganos", "ciego del cuerpo pero con el alma iluminada, el cual sabía tanto la teoría como la práctica de este arte y en su tiempo nadie mejor modulador de dulcísimos cantos, de todo instrumento musical y sobre todo de ó rganos." La gloria de Landino se sustenta sobre el testimonio concreto de varios códices musicales, sobre todo el magliabechiano, que en medida proporcionada medía los valores de los compositores del Ars Nova..