
La obra de Victoria (1548 - 1611) es el monumento más grande de la polifonía hispánica: consta de 20 misas, 44 motetes, 35 himnos, diversos magnificat y responsorios, y sobre todo el Officium Hebdomae Sanctae, la producción monumental más artística, sentida y sublime que hasta el presente pudo levantar la polifonía religiosa para cantar al verbo humanado y a la vida dolorosa de Cristo.
El ilustre avuiense toma siempre melodías gregorianas como tema de sus misas y motetes, y excluye de sus obra los temas profanos. Con ser tan grande su técnica musical no llega en finura artística ni concepción genial a Palestrina; pero en cuanto a expresivismo dramático y misticismo religioso, aventaja a todos los polifonistas del siglo XVI, incluso al coloso de la Escuela Romana, Palestrina.