Heinrich Schütz (1585-1672), primer maestro de capilla de Dresde, tenía un buen conocimiento de la música italiana por sus largas estancias en Venecia, había comenzado poniendo música a algunos madrigales italianos que después eran traducidos al alemán.


Heinrich Schütz
 Su obra es de gran importancia debido al culto popular . El fervoroso contacto con los corales de la tradición luterana favoreció sus composiciones más significativas: "Salmos de David", "Historia de la Resurrección", "Cantiones sacrae" (motetes en latín), "Symphonie sacrae" son algunas de sus obras más conocidas.

En la "Historia de la Resurrección", mezcló dos tipos de Pasión: el monódico y el motético. La parte del Evangelista era a sólo; la de Jesús iba cantada, bien por un tenor o por un contralto; la de María Magdalena, por dos tiples; seis voces entonaban el Introitus y la parte de la muchedumbre; nunca la concluyó. El bajo continuo acompañaba los números a solo, mientras que la orquesta reforzaba los coros, lo cual constituyó una novedad. El órgano podía quedar sustituido por un cuarteto de violas. Schütz deseó que únicamente el Evangelista fuese visible a los fieles y que las otras personas permaneciesen ocultas. Los solos pueden parecer monótonos pero los coros resultan altamente dramáticos.
Es considerado el padre de la música alemana.