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El siglo XVIII es la época de la Ilustración, en la que el hombre alcanza su independencia y mayoría de edad con la ayuda de su entendimiento y su capacidad para el juicio crítico (Kant). La Ilustración lleva a la ruptura con el antiguo orden y a un nuevo concepto de la dignidad, libertad y felicidad del hombre; así se produce, por ejemplo, la declaración de los derechos humanos (EEUU, 1776), la ruptura con la vieja sociedad estamental en al Revolución francesa (1789) o la abolición de la esclavitud. En lugar de la cultura cortesana, incluyendo la música, con sus centros en la iglesia y en los palacios, cobra un auge cada vez mayor la cultura burguesa en las casas privadas, salones y cafés. La fe en la capacidad intelectual del hombre trae consigo un optimismo en el progreso. Contra el modo de vida barroco, lleno de pompa y artificio, se manifiesta lo sencillo y natural. Por "naturaleza" se entiende aún la antigüedad, pues se pensaba todavía que en ella se habían hecho realidad todos los ideales humanistas (Goethe). Como apenas se ha conservado música de la antigüedad, todas las artes pudieron orientarse hacia esa época excepto la música. Fueron ensalzadas las formas de vida sencillas del pueblos. La educación se convirtió en uno de los temas principales del XVIII, gracias a la atención por el origen y la evolución t. Pero ante todo aparece el hombre creador, el artista, el genio, natural y sin manipular. Se trata de expresar lo indecible. El genio rechaza la erudición artística (barroca) y las reglas como obstáculos y muletas. En la nueva cultura musical burguesa, con música en las casas y salones, conciertos y ópera públicos, espectadores anónimos, editoriales y crítica musical, el músico debe afirmarse como artista liberal. |
