
Uno de los maestros que ocupó el magisterio de capilla de Santander durante el último cuarto del siglo XIX fue Manuel Gabino Gordón. Consiguió esta plaza haciéndose efectivo el nombramiento el 15 de marzo de 1878. Abandonó pronto el cargo, pues a finales del mismo año el cabildo abulense publicó nuevos edictos para proveer la plaza de maestro de capilla. Es probable que el maestro Gordón sucediese en Santander a Wenceslao Fernández Pérez., ya que en 1877 este último obtuvo por oposición el magisterio de la catedral de Valladolid. El Archivo de Música de la catedral de Avila conserva únicamente tres obras suyas: Miserere, salmo a 4 voces, 2 violines, flauta, 2 trompas, figle, violón y órgano; particellas; fechada en 1878. Christus factus est, antífona a 4 voces, violón y órgano; particellas; fechada en 1878. Nativitas tua, motete a la Santísima Virgen a 5 voces, 2 violines, flauta, contrabajo y órgano; particellas. El último maestro de capilla de Santander del que se tiene noticia es Víctor Ramón Díaz. Nació a finales del siglo pasado y falleció el 23 de enero de 1912. Las únicas referencias que se tienen sobre su vida aparecieron publicadas en El Diario Montañés el 23 de enero de 1913 con motivo de celebrarse el primer aniversario de su muerte. El artículo, firmado por Benjamín Palacios, informa de la misa que en su honor se celebró en la parroquia de Terán (Cabuérniga). El articulo se acompaña de una selección de su obra musical que, según el periodista, superó las doscientas composiciones. Dos de sus obras fueron editadas en Bilbao y hoy se encuentran entre los fondos que la Unión Musical Española cedió al Instituto Complutense de Ciencias Musicales. La primera de ellas es una Misa Choralis in honorem S. Thomae Aquinatis, para una voz y órgano (en las catedrales de Cuenca y Santo Domingo de la Calzada existen sendos ejemplares editados de esta misa). La segunda es una Elevación, para órgano. |
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B I B L I O G R A F Í A
"LA MÚSICA EN CANTABRIA", de Julio C. Arce
Bueno
Fundación Marcelino Botín, 1994