a mayor parte de las obras que se estrenaban en Santander estaban firmadas por músicos consagrados y establecidos en Madrid. De vez en cuando, algunos aficionados locales y aspirantes a autores estrenaban, con el beneplácito de la empresa del teatro, sus zarzuelillas que, por otra parte, no trascendieron más allá de las fronteras de la ciudad de la gran mayoría de los casos.
Máximo Díaz de Quijano fue una de estas figuras locales que estrenó sus obras en el Principal. Aunque abogado de profesión, debió adquirir una sólida formación musical que le permitió abordar con dignidad la composición de varias zarzuelas. Fue uno de los fundadores del Ateneo, inaugurado en 1865. Mantuvo una estrecha amistad con José María de Pereda, siendo autor de la música dos de los tres libretos que escribió Pereda, Mundo, amor y vanidad y Terrones y pergaminos.
Estrenó también El tiro por la culata, de la que se ha perdido la partitura, No es casa de huéspedes (1866), con libreto de Allende, de la que se han perdido tanto el libreto como la partitura.
La señorita Paz González le puso música a la zarzuela titulada El cambio de clima; el libreto corrió a cargo de Adolfo F. Campo-Redondo y fue estrenada en el Principal en diciembre de 1866. Al igual que en la mayor parte de los casos, no se conserva la partitura pero sí el libreto.
Uno de los músicos más activos de la vida musical santanderina durante el último cuarto del siglo pasado fue Maximino Enguita. Escribió la música del "despropósito bufo-lírico-económico-bailable y hasta cierto punto silbable" titulado Viaje alrededor de Santander en 25 minutos. El texto lo escribió Alfredo del Río y fue estrenado "con éxito ruidoso" en el Salón de Variedades el 17 de abril de 1880.
Emilio Cortiguera Olarán fue otro de los personajes que animó la vida musical santanderina durante el último cuarto del siglo anterior y el primero d e este. Escribió al menos dos libretos para sendas zarzuelas. Estrenó en enero de 1898 Lecciones a domicilio, en la que escribió tanto el libreto como la música, siendo la orquestación de Carlos Pintado. Su segunda obra lírica fue el juguete cómico-lírico en un acto y en prosa titulado Tragó. Colaboró en el libreto el también escritor santanderino Fernando Segura Hoyos. La música, hoy desaparecida, corrió a cargo de los maestros Wünsch, Calvo y un joven pianista de nombre Luis.
Fernando Segura escribió el libreto de la zarzuela titulada La última guardia en 1908. Los cuatro números musicales fueron compuestos por el maestro Cotarelo -autor del que se no se tienen datos biográficos-, sin embargo la partitura no se ha localizado. Se estrenó con éxito en el teatro Apolo de nuestra ciudad por la compañía de Valentín García. La acción se desarrolla en Santander, concretamente en el entorno del Río de la Pila, se citan numerosas calles, tabernas, lugares de la ciudad y una de sus escenas se desarrolla en una verbe na de San Antonio.


B I B L I O G R A F Í A

"LA MÚSICA EN CANTABRIA", de Julio C. Arce Bueno
Fundación Marcelino Botín, 1994