Dentro de la pintura en la época del románico hay que diferenciar dos tipos:
- Pintura Mural
- Pintura sobre tabla
PINTURA MURAL
Los templos son decorados con pinturas que siguen los principios del arte bizantino, tanto en la iconografía como en los temas. El pintor está interesado en la expresión de sus ideas, por lo que se tiende a las abstracciones y simbologías. Es difícil encontrar un naturalismo narrativo en las primeras pinturas, se busca más una representación intelectualizada.
La organización suele ser la misma en todas sus manifestaciones, en el ábside se representa al Pantocrator dentro de una mandorla, sentado sobre el arco iris y rodeado por el Tetramorfos, los símbolos de los cuatro evangelistas. A nivel inferior esta situada la Virgen y los apóstoles, distribuyendo en las paredes del templo las distintas escenas evangélicas. Se guarda el muro de los pies para el Juicio Final. Este es la organización ideal, que no siempre se sigue con rigidez.
Para realizar estas pinturas se comienza preparando el muro con unas capas de argamasa sobre las que se coloca una capa de yeso fino que proporciona una superficie blanca y tersa. Sobre ésta se aplica la pintura bien al temple directamente, bien al fresco las grandes masas de color en un principio y luego se realiza al temple las líneas y matices. Los colores utilizados son fundamentalmente tierras, utilizando como aglutinante huevo o cola.
En España se pueden observar tres estilos fundamentales, el italo-bizantino, el francés y el local hispánico.
En Cataluña domina el italo-bizantino cuyas mejores obras son San Clemente de Tahull (1123) y Santa María de Tahull.
El estilo francés se recoge por el camino de Santiago y sus mejores representaciones son San Isidoro de León y Santa María de Mur.
El estilo local hispánico tiene una clara influencia islámica, saliéndose del estilo bizantino que domina en esta época. Entre sus obras hay que destacar la iglesia segoviana de San Justo, con un tema apocalíptico inspirado en las miniaturas de los Beatos mozárabes; la pintura de San Román de Toledo, San Juan de la Peña y San Pedro de Arlanza.
PINTURA SOBRE TABLA
En España se conservan gran cantidad de obras de este tipo. El modelo más frecuente es el frontal, este tipo comprende dos obras: el antependium que se coloca delante del ara, y el retablo, que se sitúa sobre la mesa del altar.
La técnica utilizada es el temple. Se comienza cubriendo la madera con yeso que suele ir sobre una tela adherida a la madera. Para los relieves se utiliza la técnica del pastillaje, se aplica yeso formando relieve antes de pitar. En los fondos se utiliza el pan de oro grabado con rosetas o motivos geométricos recubiertos con barniz para obtener un efecto de esmalte.
La mayor parte de las obras conservadas son frontales navarros, aragoneses y sobre todo, catalanes.
Tiene especial importancia la miniatura, en la que persisten los modelos mozárabes. Las obras más importantes son las Biblias catalanas del siglo XI y los códices con textos de carácter histórico y jurídico
BIBLIOGRAFÍA: (autores varios) " Guía del Arte en Cantabria ". Diputación Regional de Cantabria, 1988. Santander.
GARCÍA GUINEA, Miguel Angel. "Cantabria Guía Artística". Ediciones Estudio, 1988. Santander..