En Cantabria no se han conservado casi restos de la pintura románica. Es posible que los ábsides de Cantabria no estuvieran pintados.

La única obra que se puede observar es el ábside de San Martín de Elines. Estos restos representan a dos personajes masculinos que formaban parte del Apostolado que cubriría el ábside. Estas pinturas, por su estilo, están relacionadas con las pirenaicas, especialmente con las de Santa María de Tahull, en Lérida. Dentro del románico castellano se las relaciona con las de Maderuelo, en Segovia.



BIBLIOGRAFÍA: (autores varios) " Guía del Arte en Cantabria ". Diputación Regional de Cantabria, 1988. Santander.

GARCÍA GUINEA, Miguel Angel. "Cantabria Guía Artística". Ediciones Estudio, 1988. Santander.