Santander, ciudad de cerca de 200.000 habitantes, es la capital de la región y concentra la mayor parte de su vida administrativa, institucional y de servicios. El antiguo puerto que establecieron los romanos dio origen a la moderna ciudad actual, que con el paso del tiempo, ha ido creciendo en torno a su bella bahía.

En las edades media y moderna era una villa enormemente marinera y pescadora, su sepultura junto a la abadía de Sancti Emetherii. El siglo XVIII fue fundamental para el desarrollo de Santander: en 1754 su iglesia colegiata pasa a ser catedral, y un año después, la villa recibe de Fernando VI el título de ciudad. Santander se convertirá pronto en el principal núcleo urbano de la provincia de Cantabria.

Los dos siglos siguientes fueron de una fuerte expansión, a la sombra de la actividad pesquera y, sobre todo, comercial, en relación con el comercio ultramarino; la ciudad ha vivido una plácida existencia, sólo marcada por acontecimientos como la explosión del vapor "Cabo Machichaco" (1893), el incendio de 1941 o el veraneo de la Familia Real en el primer tercio de siglo.

Santander es una ciudad con una gran tradición y actividad cultural; las inquietudes de décadas anteriores han ido cristalizando en este siglo en hechos concretos, como la Biblioteca Menéndez Pelayo, la Casa de Salud de Valdecilla,la creación de la UIMP o la existencia del Festival Internacional de Santander, pilares básicos en este siglo XX, que han proprocionado relevancia y proyección internacional.

Nuevos impulsos e inquietudes van generando ideas y proyectos, como la creación de la Universidad de Cantabria o el recientemente construido Palacio de Festivales.

Santander comienza a recoger los frutos del esfuerzo de muchas generaciones; ofrece a sus habitantes y a cuantos la visitan el aspecto de ciudad tranquila, enclavada en una zona de valiosos recursos naturales y con una vida social y cultural de gran tradición y dinamismo.

La generosidad de la naturaleza y la previsión de los santanderinos han dotado a la ciudad de numerosos parques y espacios verdes, que contribuyen a hacer más habitable el espacio urbano, y de playas de finísimas arenas, y verdes campos que envuelven la ciudad.

 


BIBLIOGRAFÍA: CABRALES ARTEAGA, J osé manuel. "Cantabria, guía didáctica 8". Consejería de Cultura, Educación, Juventud y Deporte. 1993. Santander.